Como analizamos en la Parte I, el imperio ha sostenido su hegemonía mediante alianzas con redes criminales, utilizando narrativas como la « Guerra Fría » o la « guerra contra las drogas » para intervenir en regiones como América Latina.
En la Parte II vimos cómo, bajo esa misma excusa, países como Colombia se convirtieron en laboratorio de militarización y exportación de mercenarios.
Esta tercera parte examina cómo esa estructura se consolida hoy bajo la nueva narrativa del « Escudo para las Américas ». Supuestamente diseñado contra el narcotráfico, este escudo en realidad encubre una alianza con el nuevo corredor mafioso y amenaza con desatar una nueva ola de violencia en la región. Detrás de esta fachada, el Pentágono impulsa una estructura paramilitar‑mercenaria renovada con doble función: represión interna en América Latina y combatientes exportables para las guerras delegadas del imperio.
« De hecho, la mayoría de las intervenciones estadounidenses funcionan en beneficio de oligarcas corruptos y egoístas, y de militaristas antidemocráticos (que llegan al poder con o sin elecciones patrocinadas por los EEUU). Los oligarcas tercermundistas, así como los cabecillas de sus organizaciones policiales y militares, a menudo son educados en universidades estadounidenses de élite o terminan recibiendo fondos de la CIA; además, reciben capacitación para la tortura y el asesinato en instituciones estadounidenses dedicadas a la contrainsurgencia » Michel Parenti [1].
- Escudo para las Américas: Trump lanza coalición regional
Anuncio oficial de la iniciativa liderada por el presidente Trump, presentada como lucha antinarcóticos pero cuestionada por su agenda geopolítica. - Militares de EE.UU. lanzan operación en Ecuador contra el narcotráfico. Despliegue conjunto en territorio ecuatoriano, enmarcado en el « Escudo », que refuerza la presencia paramilitar en la región andina.
El Escudo de la Hegemonía: Alianzas para la violencia
Retomando las palabras del análisis escrito por Tomas Castanheira de WSWS, las cuales encapsulan la esencia de esta cumbre: La cumbre « Escudo de las Américas » de Trump prepara una escalada de la violencia imperialista en América Latina:
« La cumbre «Escudo de las Américas» de Trump marca una nueva etapa en la ofensiva imperialista sobre América Latina. La supuesta “lucha contra los cárteles de la droga” se ha convertido en un pretexto cínico para intensificar la agresión política y militar en la región. Bajo el inventado enemigo del “narcoterrorismo”, Washington ha justificado asesinatos con misiles en el Caribe y el Pacífico, la invasión de Venezuela y el secuestro de su presidente, además del despliegue de nuevas operaciones militares en México, Colombia y Ecuador, con el pretexto de extender la guerra contra el «narcoterrorismo» a toda la región ».[2]
Las mentiras del imperio asesinan
Los Estados Unidos, con la narrativa de un supuesto grupo narco —el « Cártel de los Soles »— justificaron bombardeos que terminaron asesinando a pescadores inocentes. Los jueces estadounidenses no encontraron evidencia de que este cártel existiera, pero ¿quién repara a las familias víctimas de las mentiras del imperio?
Control, engaño y muerte sobre el pueblo
Los asesinatos de pescadores confirman lo que Michael Parenti advertía en Imperialism, Drugs and Social Control (1990): el imperio utiliza la “guerra contra las drogas” como instrumento de control social y dominación. Mientras criminaliza a los pobres, canaliza dinero y armas hacia estructuras narcoparamilitares que sostienen el orden imperial. La narrativa del supuesto “Cártel de los Soles” reproduce esta misma mecánica: fabrica un enemigo ficticio para justificar sanciones, bombardeos y bloqueos, mientras refuerza vínculos con narcopolíticos aliados. La mentira sostiene el negocio; el precio lo pagan los pueblos.
El « Escudo » como nueva contrainsurgencia
“El Escudo” prolonga esta lógica con un rostro tecnológico: drones, operaciones encubiertas y alianzas con fuerzas privadas consolidan la violencia estructural y el saqueo regional. La narrativa del “nuevo corredor narco” actúa como pantalla para militarizar territorios, desplazar comunidades y asegurar el acceso a recursos estratégicos, mientras promueve la formación y exportación de mercenarios destinados a las guerras fabricadas por el propio aparato imperial, amenazando así la soberanía y la vida de los pueblos.
En 2023, la entonces general Laura Richardson sintetizaba el fondo del proyecto imperial al afirmar que “América Latina es bastante rica en recursos naturales”. Hoy, ya retirada, insiste: “AL tiene todo lo que el mundo necesita”. Pocas frases exponen con tanta claridad la codicia y el cálculo que subyacen al discurso antinarcóticos.
Los narcos del Escudo de las Américas: El moderno y tecnológico laboratorio de control imperial
Guerra contra las drogas, diplomacia y desinformación
Como señala Peter Andreas [3], una “guerra contra las drogas” no tiene por qué ser eficaz para suprimir el narcotráfico para que resulte útil estratégicamente: puede servir para atacar y deslegitimar a los adversarios de Washington. Esto se hizo patente durante la Guerra Fría, cuando Estados Unidos acusó a la China comunista y a la Cuba de Castro de inundar su territorio con drogas, mientras que en realidad China se había retirado en gran medida del narcotráfico internacional y los principales cubanos implicados en el negocio eran exiliados anticomunistas radicados en Miami y otros lugares. Tras el fin de la Guerra Fría, cuando el Congreso y la opinión pública ya no estaban tan dispuestos a financiar campañas de contrainsurgencia anticomunista, la lucha contra el narcotráfico proporcionó un canal de financiamiento alternativo conveniente para que los estrategas de Washington apoyaran militarmente la guerra del gobierno colombiano contra la guerrilla de izquierda.
Bahía de Cochinos, exiliados y el nacimiento del corredor narco anticastrista
La Revolución Cubana de 1959 reconfiguró profundamente el incipiente comercio ilícito de cocaína en la región. Los narcotraficantes y gánsteres vinculados al régimen batistiano huyeron en la diáspora cubana y se establecieron en Miami, donde pasaron a desempeñar un papel central en el tráfico de cocaína hacia Estados Unidos. Un memorando de la Oficina Federal de Narcóticos de noviembre de 1961 señalaba que, al rastrear la cocaína hasta su origen sudamericano, casi siempre aparecía un cubano en algún punto de la cadena, y que eran estos exiliados los únicos capaces de introducir la sustancia con regularidad y en cantidad significativa.
La realidad ponía de manifiesto que los gánsteres cubanos ya se habían ido de la isla, y que un gran contingente de ellos se había radicado en Florida. Entre 1959 y 1966, casi todos los cubanos arrestados en Florida por narcotráfico (principalmente de cocaína) habían entrado al estado después de que Castro tomara el poder; de modo similar, en Nueva York, durante ese mismo período, la mayoría de los condenados por tráfico de cocaína eran cubanos. Lejos de colaborar con el gobierno revolucionario, estos exiliados eran fervorosamente anticomunistas. Muchos de ellos fueron reclutados y entrenados por la CIA para la Operación Bahía de Cochinos, regresando luego a Miami tras el fracaso de la invasión, donde consolidaron sus redes ilícitas.
Harry Anslinger, director de Narcóticos, intentó públicamente culpar a la Cuba de Castro, sosteniendo que La Habana estaba “llena de cocaína procedente de Bolivia” y que la utilizaba incluso para drogar a sus disidentes. Castro respondió con ironía, señalando que no solo estaban dispuestos a deportar a los gánsteres, sino también a fusilarlos. Evidentemente la “comisionadora” no había entendido que había habido una revolución en la isla.
Nota: Este conjunto de datos se basan en la reconstrucción de Andreas sobre el vínculo entre la guerra contra las drogas y la política anticastrista
La élite narcoterrorista en acción
En continuidad con esa tradición histórica, el segundo mandato de Donald Trump ha convertido a América Latina y el Caribe en un “laboratorio de control” geopolítico. Los halcones MAGA colocan peones estratégicos en la región, impulsando un corredor narcopolítico donde élites locales vinculadas al narcotráfico y a redes paramilitares operan bajo la protección de Washington y de la mafia floridana cubano‑estadounidense encabezada por Marco Rubio. Este montaje fusiona economía ilícita, control ideológico y militarización permanente.
Como podemos constatar a lo largo de este artículo, múltiples estudios de sociólogos e historiadores llegan a la misma conclusión: las alianzas con redes criminales constituyen un patrón central en la arquitectura de las políticas de Estados Unidos como potencia imperial. En esa misma línea, investigaciones como The Narco-Terrorist Elite de Maureen Tkacik exponen cómo, desde la posguerra, Washington ha tejido alianzas con redes criminales con fines estratégicos, integrando el narcotráfico en esa misma lógica de control y dominación.
La lista del escudo narco en acción.
Esta lista reúne algunos ejemplos que permiten dimensionar la amplitud del corredor narcoterrorista y comprender cómo Washington consolida liderazgos afines a sus intereses mediante mecanismos como el fraude electoral. En definitiva, el llamado “Escudo” blanquea a actores clave: mafiosos condenados pero luego “graciados” y liberados, reconvertidos en aliados funcionales dentro de la estrategia estadounidense.
Desde una mirada histórica, esta lógica no es nueva: la liberación de Lucky Luciano en 1946, en el marco de acuerdos con el aparato estatal estadounidense para operar en Italia en clave anticomunista, encuentra hoy su correlato en figuras como Juan Orlando Hernández, cuya protección política se inscribe en la misma racionalidad de instrumentalización del narcotráfico para sostener gobiernos alineados con Washington.
Honduras
15 de febrero de 2022: Detienen al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, acusado por tráfico de drogas y de armas. En diciembre del 2025, pocos días antes de las elecciones, el presidente Trump apoyó públicamente al candidato de derecha del Partido Nacional, Nasry “Tito” Asfura, para presidente. Y el día después de las elecciones, Trump indultó a Hernández.
Como explica Foreign Policy in Focus (FPIF), « El olor del fraude”: Se abre la puerta a un nuevo ataque corporativo contra Honduras: « Hasta que Trump apoyó a Asfura, no se creía que fuera un contendiente serio ». Además, dado un vínculo técnico de menos de 30.000 votos de diferencia entre Asfury y el candidato del Partido Liberal, la declaración del CNE es altamente cuestionable: antes de que los resultados pudieran verificarse por completo, se revisaran varias inconsistencias y se investigaran los fallos tecnológicos del software de transmisión electoral [4].
El director ejecutivo de la Administración Aduanera de Honduras, Fausto Cálix, aseguró que un voto a favor del candidato a la Presidencia del Partido Nacional, Nasry «Tito» Asfura Zablah, representa un apoyo directo al regreso del narcotraficante Hernández [5].
Salvador
El Salvador se vende como un éxito en seguridad bajo Bukele, pero oculta una dictadura basada en pactos criminales y represión masiva. Usa herramientas israelíes (espía como Pegasus y GEOLOC) para vigilar opositores y, desde 2022, su “estado de excepción” ha encarcelado a 85.000 personas —2% de adultos, más de 3.000 niños— en cárceles hacinadas, un modelo de control autoritario disfrazado de seguridad [6]. Medios El Faro revelaron acuerdos secretos con pandillas: líderes liberados, pagos y favores electorales a cambio de bajar homicidios. Los periodistas que denunciaron estas alianzas, tuvieron que abandonar el país para evitar ser arrestados.
Bukele y la consolidación de un narcoestado
“Chepe Diablo” (José Adán Salazar Umaña), señalado como líder del cártel de Texis, encarna las redes narcoempresariales que financian y sostienen la narcodictadura de Bukele. Rodolfo Delgado, fiscal general impuesto por el Ejecutivo, dirigía previamente la unidad contra el crimen organizado y optó por no investigar a “Chepe Diablo”, pese a la existencia de indicios sólidos de lavado de dinero. A esto se suma la designación, por parte de Bukele, de agentes policiales vinculados al narcotráfico en cargos diplomáticos, lo que refuerza las sospechas de connivencia estructural entre el poder político y redes criminales.
Ecuador
El actual presidente de Ecuador y candidato a la reelección, Daniel Noboa, es dueño de la empresa que es socia mayoritaria de una exportadora involucrada en un escándalo de tráfico de cocaína hacia Europa. La droga estaba escondida en contenedores de bananas y fue objeto de tres interceptaciones por parte de la policía nacional ecuatoriana [7].
Bajo su gobierno, el Ecuador ha entrado en una ola de violencia que ha servido como escenario para que en enero del 2024, el presidente de Ecuador declarara “estado de excepción”, enviara a los militares a combatir el narco y firmara un nuevo acuerdo de seguridad con EE. UU.
Colombia
Aunque las elecciones en Colombia se realizaran en mayo del 2026, está Rubio moviendo sus alfiles. ¿Otro fraude, como en Honduras, con la ayuda de los Estados Unidos? Porque los aliados de Rubio son conocidos en Colombia por los fraudes en las elecciones, entre ellos el fraude para cambiar la constitución y hacer reelegir a Álvaro Uribe en el 2004.

Y, bajo una intensa presión de Rubio, el Tribunal Supremo de Colombia ordenó la liberación del expresidente Álvaro Uribe, quien permanecía en detención domiciliaria por haber sido condenado a 12 años de prisión por fraude procesal y soborno. El secretario de Estado de Estados Unidos afirmó que el “único delito” del exmandatario ha sido “luchar incansablemente y defender su patria”.


¿Un criminal que asesina al pueblo, defender la patria? Queda claro, con Álvaro Uribe y Marco Rubio, qué patria defiende: los intereses de los Estados Unidos. Porque el historial delictivo de Uribe es extenso y los cables en los archivos de los Estados Unidos así lo confirman. « Documentos del National Security Archive revelan que los vínculos de Álvaro Uribe con paramilitares y narcos eran conocidos por Estados Unidos, que optó por protegerlo. Este blindaje permitió la captura del Estado y el despojo del pueblo colombiano ».


Recordemos que George Bush le otorgó a Uribe la Medalla de la Libertad, para premiar al narcoparamilitar Uribe por sus lazos con el narcotráfico, las masacres, las ejecuciones extrajudiciales, los desaparecidos, los desplazados, formar y financiar grupos paramilitares, por su política de la muerte como los más de 6042 jóvenes asesinados bajo su mandato. Las madres de los jóvenes asesinados aún esperan justicia.


Al parecer, el narco N.º 82 sigue siendo útil al imperio.


En el panorama del narcotráfico, el despojo de tierras, la violencia y la muerte, Estados Unidos respalda a su candidato: el abogado Abelardo de la Espriella, vinculado a gánsteres de Colombia y EE. UU. El corredor narco sigue formándose, consolidando redes de poder.

Como lo dice la investigación de la revista Raya sobre De la Espriella:
Tras la condena de Diego Cadena, queda probado cómo se movieron dos abogados detrás del expresidente Álvaro Uribe: el condenado Diego Cadena, de frente, y Abelardo De La Espriella, tras bambalinas. Este último no ha negado que conoce a Cadena, pero se ha ocultado que fue su mentor y enlace con Uribe para buscar testigos narcotraficantes y paramilitares para engañar a la justicia, aunque no lo lograron [8].


Bolivia
El narcotráfico rondando, del pasado al presente
El presidente Rodrigo Paz es hijo del expresidente Jaime Paz, quien tuvo que renunciar en los años 90 por sus vínculos con el narcotráfico.
« Como en tiempos de Jaime Paz Zamora, ¿se acuerdan del Oso (Isaac) Chavarría y los ‘narcovínculos’? Ahora en el Gobierno de Rodrigo Paz también los traficantes se pasean por Bolivia como si nada, utilizan (el aeropuerto de ) Viru Viru como les da la gana, la Policía no revisa, la Aduana no revisa. Una exdiputada (Laura Rojas) usa su pasaporte diplomático ya vencido para traficar con droga, por eso en los próximos días, acuérdense, van a declarar el caso en reserva y van a tapar el caso y hacer que la gente se olvide” [9]
Bolivia: Narco vínculos Gobierno de Rodrigo Paz, revelan « narco maletas » y kilos incautados en Chile
En Doral, Florida, a los 12 mandatarios que integran el “Escudo de las Américas” y que combatirán a los cárteles de droga entrenados por el ejército norteamericano. El presidente Rodrigo Paz dijo a Trump: “Reconozco en @realDonaldTrump un liderazgo claro en la defensa de los intereses de su nación. Nosotros, como Bolivia, venimos con la misma claridad: defender los intereses de la patria y del continente”.


¿Cuál patria? Porque el mismo vicepresidente Edmand Lara se refirió a la reciente visita del presidente Rodrigo Paz a Estados Unidos (EEUU) y dijo: « Espero que el viaje no haya implicado ofrecer al Ejército boliviano para participar en conflictos internacionales ».
Argentina
El libertario de la motosierra, el que arrasa todo a su paso, es aplaudido por Estados Unidos por aplicar la estrategia de choque: privatizaciones, caos, miseria, despojo de tierras (la Patagonia, documental Lago Escondido),violencia y represión. El mismo que, con cantos de sirena, prometía en campaña una guerra total para erradicar la corrupción y el narcotráfico, cada día está más salpicado por aquello que tanto decía combatir.
« José Luis Espert, diputado nacional de La Libertad Avanza y -ahora- ex cabeza de lista por la provincia de Buenos Aires para las elecciones legislativas del 26 de octubre por el partido libertariano, renunció a su candidatura tras conocerse un pago de U$D 200.000 por parte de Federico “Fred” Machado, a quien la Corte Suprema de Justicia argentina acaba de autorizar un pedido de extradición realizado por el gobierno estadounidense, por sus vínculos con el narcotráfico » [10].
Ejército para la guerra ajena de Milei
El « motosierra » Javier Milei se arrodilla ante el imperio estadounidense de Trump, vendiendo al pueblo argentino como carne de cañón para participar en el despojo de tierras y la erosión de la soberanía ajena, mientras hipócritamente entrega la propia soberanía nacional.
«El gobierno de Milei evalúa desplegar tropas argentinas en conflictos externos, como un posible ataque contra Irán si lo piden Washington o Jerusalén, según fuentes de la Casa Rosada; esto sin consultar al Congreso ni al pueblo, violando la Constitución que exige aprobación parlamentaria para envíos militares. Precedentes incluyen ofertas de tropas para Gaza en la « Junta de Paz » de Trump (febrero 2026) y autorizaciones de ejercicios con EE.UU. vía decreto, generando acusaciones de cesión de soberanía [11].
Presidentes narco y lacayos: el pueblo, carne de cañón
Escuchar a los presidentes de Bolivia, Ecuador y Argentina proclamar la « defensa de la patria » mientras ofrecen a sus pueblos como carne de cañón para guerras ajenas; o ver a personajes como Marco Rubio intervenir para blindar a criminales confesos como Uribe —a quien solo se acusa de « defender la patria »—, no hace sino confirmar la vigencia del viejo patrón de la política exterior estadounidense: pactos con élites mafiosas y serviles, dispuestas a sembrar muerte y miseria a cambio de los privilegios que les garantiza su amo.
Saqueo continental
De la Doctrina Monroe a la doctrina Donroe, el « Escudo de las Américas », Washington orquesta despojos sistemáticos: petróleo en Venezuela, litio del Triángulo (Bolivia-Argentina-Chile), tierras en Centroamérica. Élites locales como Milei (Argentina) o Noboa (Ecuador) firman cesiones mientras sus pueblos son expropiados y mueren en trincheras ajenas.
Responsabilidad compartida
Estos lacayos, al ofrecer tropas para Gaza o Irán sin control congresional, no solo legitiman las masacres: firman su complicidad en crímenes de lesa humanidad: bombardeos indiscriminados, desplazamientos forzados y genocidios por encargo.
Conclusion
El patrón histórico: hegemonía, crimen y narrativas
Como hemos analizado en este artículo dividido en tres partes sobre el nuevo corredor de la mafia, la hegemonía imperial estadounidense se ha apoyado históricamente en alianzas con redes criminales: desde las familias enriquecidas por el comercio del opio en el siglo XIX, hasta los aparatos estatales como la CIA y sus vínculos con el narcotráfico, pasando por presidentes que han respaldado a mandatarios implicados en estas economías cuando resultaban funcionales a sus intereses. El patrón se repite: guerras externalizadas, violencia privatizada y discursos morales utilizados para legitimar el intervencionismo.
En este marco, los análisis de Michel Parenti en Imperialism, Drugs and Social Control y de Peter Dale Scott en Washington and the Politics of Drugs en Washington and the Politics of Drugs ponene en evidencia una articulación estructural entre instituciones estatales, operaciones encubiertas y circuitos del narcotráfico. Ambos muestran que las políticas antidrogas, lejos de desmantelar estos circuitos, han tendido a reconfigurarlos, insertándose en dinámicas de control social, conflictos indirectos y alianzas con élites políticas y militares locales.
América Latina: continuidad histórica del despojo
Vista desde una perspectiva latinoamericana, esta dinámica prolonga una historia de subordinación y violencia estructural. Como señalaba Eduardo Galeano en Las venas abiertas de América Latina, “las venas del continente han sido abiertas durante siglos para alimentar poderes externos”. Hoy, esa lógica de despojo se actualiza a través de la instrumentalización del narcotráfico y la militarización como dispositivos de control geopolítico.
Revelar estas alianzas y continuidades mafiosas con las estructuras de poder permite desmontar no solo las narrativas oficiales, sino también discursos legitimadores como la « lucha contra el narcotráfico », que encubre control geopolítico, militarización y disciplinamiento social. Este ejercicio crítico abre la construcción de alternativas basadas en soberanía popular, justicia social y autodeterminación. Solo así América Latina dejará de pagar —en vidas, recursos y autonomía— conflictos diseñados desde fuera.
No se trata solo de comprender, sino de romper las estructuras que reproducen esta violencia. Mientras la « lucha antidrogas » siga como coartada para injerencia y despojo, la región permanecerá atrapada en guerras ajenas. La tarea es clara: recuperar soberanía, reconstruir poder popular, desmontar los dispositivos ideológicos que naturalizan la dominación.
Referencias
[1] Fascistas y rojos. Racionalidad fascista y la destrucción del comunismo. Michael Parenti. City Lights Books,1997
[2] La cumbre «Escudo de las Américas» de Trump prepara una escalada de la violencia imperialista en América Latina. Tomas Castanheira. 2026 https://www.wsws.org/es/articles/2026/03/10/d9c6-m10.html
[3] ]Killer High: A History of War in Six Drugs . Peter Andreas. New York: Oxford University Press, 2020. 352 pp. ISBN 978‑0‑19‑046301‑4.
[4] The Scent of Fraud”: The Door Opens for a New Corporate Assault on Hondura. Jen Moore, Karen ] Spring . January 15, 2026 https://fpif.org/the-scent-of-fraud-is-honduras-on-the-verge-of-another-narco-dictatorship/
[5] Fauto Cálix: «Votar por Tito Asfura es apoyar el regreso del narcotraficante Juan Orlando Hernández. Noviembre, 2025 https://minotahn.com/fauto-calix-votar-por-tito-asfura-es-apoyar-el-regreso-del-narcotraficante-juan-orlando-hernandez/
[6] El narcoestado de Bukele. Carel Fleming . Interferencia, 2025. https://www.elsalvadornow.org/2025/05/16/nayib-bukeles-el-salvador-dictatorship-made-in-israel-la-dictadura-de-nayib-bukele-en-el-salvador-hecha-en-israel/
[7] Presidente de Ecuador es dueño de empresa socia de exportadora vinculada al narcotráfico. Claudia Jardim. Abril, 2025. apublica.org https://apublica.org/2025/04/presidente-de-ecuador-daniel-noboa-es-dueno-de-empresa-socia-de-exportadora-vinculada-al-narcotrafico/
[8] Abelardo De la Espriella, el precandidato presidencial que niega su relación con el abogánster de Uribe . Octubre, 2025 https://revistaraya.com/abelardo-de-la-espriella-el-precandidato-presidencial-que-niega-su-relacion-con-el-aboganster-de-uribe.html
[9] Caso maletas”: Lara compara Gobierno de Rodrigo Paz con el de su padre Jaime Paz. Enero, 2026 https://eldia.com.bo/2026-01-26/politica/caso-maletas-lara-compara-gobierno-de-rodrigo-paz-con-el-de-su-padre-jaime-paz.html
[10] https://www.nodal.am/2025/10/narco-y-poder-en-argentina-las-conexiones-que-desnudan-al-gobierno-de-milei-por-emilia-trabucco/
[11] Guerra ajena: Milei quiere enviar soldados argentinos a pelear contra Irán; sumisión exterior en medio de una crisis interna minúscula. https://argentinadesigual.com/guerra-ajena-milei-quiere-mandar-soldados-argentinos-a-pelear-contra-iran-sumision-exterior-crisis-adentro/





























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