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Por una EDUCACIÓN popular en POLÍTICA

¿El Pacto histórico es el cambio?

El capitalismo genera capitalismo. El metabolismo social del capital se consolida y se reproduce la hegemonía neoliberal. El capitalismo, en todas sus versiones, nos anula como pueblo y como cultura. El poder económico mantiene intactas sus capacidades de desestabilización. Y así, tarde o temprano, gana la derecha. Miguel Mazzeo, 2011 [1].

Crisis social y represion

Entre abril y julio del 2021 fue un escenario de marchas y protestas rechazando la reforma tributaria y exigiendo derechos y apoyos reales (inversión social) en pandemia ante la crisis económica, pero estas reinvindicaciones sociales trajeron consigo una fuerte represión por parte del Esmad y la policia nacional bajo el mando del gobierno de Duque y el apoyo de mandatarios «alternativos» locales como Claudia López, Daniel Quintero y Jorge Ospina.

Represión que produjo homicidios, heridos con armas de fuego, lesiones oculares, agresiones sexuales, desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias, ataques físicos y verbales hacia quienes salieron la las calles [2].

Cifras violencia Paro Nacional. Fuente: Indepaz

A pesar de la importancia de las reinvindicaciones sociales, el movimiento popular se desvaneció sin llegar a la consolidación de una fuerza con poder de convocatoria, consecuencia, en gran parte, por el llamado de varios políticos de todas las orillas para parar los bloqueos- es de recordar que las vias de hecho son un derecho de la ciudadanía, como lo explica la presidenta de la CIDH [3]- .

Los bloqueos, de La Calle
Los bloqueos, Petro

¿Las urnas como solución?

Asi, criticando los bloqueos, la solución de los partidos políticos que se denominan alternativos frente a la crisis fue la de proponer hacer un cambio pero en las urnas para el 2022. Como resultado, los bloqueos fueron levantados, las marchas perdieron fuerza, el llamado general a la no violencia -que hace alusión a no romper ni dañar infraestructura, ni pintar paredes pero que no rechaza con contundencia la violencia de Estado- y al cuidado de las formas, terminó en otro intento fallido del pueblo para sentar al gobierno nacional y negociar una agenda popular para comenzar a hacer los cambios estructurales necesarios que necesita el país. Bajo este escenario, el denominado pacto histórico terminó llamando a votar en el 2022 para consolidar un cambio en el congreso y un gobierno progresista con las estrategia 55/86.

¿ Que propone el pacto ?

1. Renovacion politica

La renovación política en el congreso se realizará con figuras tradicionales que llevan más de 20 años en el escenario político y según las informaciones de los medios de comunicación, irán en los primeros puestos de las listas: Clara López (santista, exPolo), Piedad Córdoba (exliberal santista,) Armando Benedetti (ex miembro del partido de la U, partido político uribista vinculado a varios escándalos por sus miembros). Con figuras consolidadas en el congreso como oposición, Wilson Arias e Iván Cepeda (Polo) que callan frente a la violencia de la alcaldia de Bogotá. Además, llegan las bases verdes y liberales de las cuales aún no se conocen los candidatos.

Dentro de los precandidatos presidenciales que también llevan varios periodos en el senado se encuentran Roy Barreras (que trae con él figuras del partido de la U), Luis Fernando Velasco que suma a los liberales dentro del pacto, y el ya consolidado senador Alexander López del Polo.

Aún faltan invitados políticos que podrían terminar uniéndose al pacto como el controvertido antioqueño Luis Pérez, de la mano del senador Alexander Lopez del Polo Democrático.

Alexander López y Luis Perez

Entonces ¿qué se entiende por renovación política y en dónde quedan los líderes sociales?

2. Revolución en Marcha

«Para empezar, Olaya y López no se podían ver. Luego se detestaban López y Santos. A continuación Lleras abominaba de Turbay y de Gaitán, que se execraban el uno al otro. Y todos odiaban a sus antecesores, los generales de las guerras civiles. En eso consistieron los dieciséis años de lo que se llamó la República Liberal, entre 1930 y 1946

La República Liberal, Biblioteca Nacional

Desde el pacto historico se viene hablando de la apuesta liberal con la Revolución en Marcha, recordemos que Alfonso López Pumarejo con la ley 200 de 1936 planteó la función social de la tierra para calmar al movimiento campesino de la época que pedían una reforma agraria. La reforma agraria fracasó por su falta de profundidad e impacto en la sociedad (ver: el enmigo justifica la violencia ), al fin y al cabo López era un «burgués progresista» y representaba a los de su clase.

Fuente: Biblioteca Nacional https://bibliotecanacional.gov.co/es-co/proyectos-digitales/historia-de-colombia/libro/capitulo10.html

La expectativa

Pero no se puede hablar de Revolución en Marcha sin hablar de los liberales y la república liberal, período entre 1930 y 1946 que buscaba transformación dentro del modelo para avanzar hacia el capitalismo moderno. Este proyecto se quedó corto en acciones ante una sociedad que exigía cambios estructurales. Entre 1934 y 1938 se dio la denominada Revolución en Marcha, nombre del ambicioso gobierno de Alfonso López Pumarejo que creó una expectativa de cambio entre las clases populares que lo apoyaron masivamente.

Sin cambio

Entre 1942 y 1946 llegó el segundo período presidencial de López con un menor respaldo debido al limitado avance en la ley 200 del 36, las reformas cosméticas planteadas para llevar a Colombia a la industrialización, a una reforma agraria poco a poco fueron evaporándose.

En los dos periodos de gobierno se generó indignación en conservadores, desilusión en campesinos y una fractura entre los liberales de APEN de Turbay y UNIR de Gaitan. Se puede resumir dicho período en un fracaso de cambios sin cambios, fue el escenario previo al Bogotazo y a la violencia entre conservadores y liberales. Al final, la reforma agraria quedó relegada a un segundo plano, las demandas sociales jamás se incluyeron y el movimiento campesino quedó sin representación dentro del tema.

El presente, el mismo camino y con liberales

Por esta razón, donde fracasa una reforma que no proponía cambios sustanciales en la propiedad de las tierras no se entiende cómo Petro plantea realizar la Revolución en Marcha al lado de los liberales que están íntimamente relacionados a las élites que han gobernado al país y lo han condenado a la violencia por siglos.

Además, para realizar una reforma rural integral se requieren compromisos (serios, profundos) con los propietarios de las tierras y las elites. La historia dice (y no podemos seguir repetitiéndola ) que tampoco se puede apuntar, como en el 36, a continuar en el capitalismo, la industria y la explotación agrícola para remplazar las supuestas estructuras feudales, puesto que ya en esa época el sistema era capitalista y es precisamene debido a ese sistema que la tierra quedó limitada a pequeños cambios que solo generaron más descontentos entre los actores e incrementaron las desigualdades. Hoy sufrimos las consencuencias y no podemos continuar en el mismo camino.

Por otro lado, Petro plantea que a través de la agroindustria (que genera un agotamiento de suelos y la contaminación, como lo explica el informe del GFDRR en 2011 [4] ) se desarrollen los campos que hoy son improductivos en un contexto dónde la pérdida de naturaleza nos pone en riesgo por los efectos del cambio climático.

3. Capitalismo bueno y malo

Según lo expresado por el senador Petro, estamos en el feudalismo y a Colombia solo la salva un capitalismo bueno, uno bien hecho que apunte a la agroindustria, al ecoturismo, al empresariado, al cooperativismo, de ese que genera riqueza (ver Generar riqueza o cambiar de modelo) y «redistribuye» la riqueza a los pobres .

Sin embargo, el capitalismo tiene como base la desigualdad. El capitalismo es dominación, despojo, precariedad y explotación. Lamentamos decirlo y sacar a muchos de su ilusión, pero ya nos encontramos en el capitalismo desde hace mucho tiempo, incluso antes de la revolución en marcha que proponía ideas similares frente a la acumulación de tierras. De una manera u otra se confirma que los progresistas son capitalistas y lo manifiestan a diario, para ellos el único desarrollo se da aumentando la productividad y ello a su vez implica aumentar la producción.

Liberales y neoliberales

Por esto, se equivoca el senador al decir que los liberales y los neoliberales son tan lejanos que parecen polos opuestos, tanto el liberalismo como el neoliberalismo proponen la reducción del Estado, apuntan al libre mercado, apoyan las empresas privadas y defienden las libertades individuales, la diferencia radica en que los neoliberales ven al Estado como la fuente de todos los males en una economía.

El liberalismo es una ideología burguesa que ha acompañado al capitalismo en sus formas de dominación, tuvo decadencia entre 1870 y 1946, en el periodo posguerra, renació en figuras como Hayek, Popper y justo allí se genera la discusión de si el neoliberalismo es la evolución del liberalismo en el tiempo, conforme también avanzó el capitalismo.

¿cuál liberalismo?

Hoy el verdadero poder es otra cosa. Es financiero y económico. Cada vez los gobiernos se convierten en simples delegados, agentes que cumplen los mandatos de sus superiores. Más que un gobierno por el pueblo y para el pueblo, nos enfrentamos a algo que podríamos llamar la fachada democrática ¿para qué elegir dirigentes políticos si los financieros tienen todo el poder?”

José Saramago, 1995

No es claro cuál es el liberalismo que propone Petro en lo económico y por qué es tan diferente al neoliberalismo cuando estamos en un mundo globalizado, dominado por poderes del sistema financiero, y las transnacionales, además que el liberalismo privilegia la economía de mercado. Es decir, aquí queda abierta una discusión que plantean muchos, ¿el liberalismo es solo uno? ¿Entonces cómo pretenden desde el Pacto Histórico tener resultados diferentes cuando es el capitalismo el que domina y se basa en la desigualdad?.

Las incongruencias del PH

Anticomunismo del PH

Para el progresismo liberal hablar de comunismo es hablar de pobreza, de represión, de pérdida de derechos. Al progresismo y en general al Pacto Histórico que afirma recoger fuerzas de izquierda no les gusta ni el comunismo ni el socialismo ni tampoco apuntan a un modelo o formas alternativas, si bien se habla de la economía solidaria, de la economía circular no necesariamente se apunta a desligar la cadena productiva del modelo tradicional.

Ni socialista ni comunista

El Pacto Histórico es una «izquierda capitalista» y así sea un oxímoron, como el capitalismo solidario, su apuesta es anticomunista, reforzando una y otra vez el temor rojo ( ver la doctrina del enemigo interno) sin siquiera conocer lo que es el comunismo.

Victimismo político

Se ha vuelto costumbre en la política el victimizarse para volverse viral (como marketing), el Pacto Histórico no es la excepción, cada semana con diferentes temas se está convirtiendo en una forma de publicitar la campaña, visibilizar los «supuestos» o reales ataques sufridos a las diferentes figuras representativas o tratando temas polémicos para dar de qué hablar en sus redes sociales.

No se puede desconocer que a Petro, Colombia Humana y sus aliados los han atacado desde el partido Verde y el Uribismo con campañas de desprestigio y señalamientos como los de la alcaldesa C. López.

Claudia López estigmatiza

Sin embargo, la victimización (que vende muy bien) la materializan publicando trinos ofensivos de algunas cuentas para que los demás se solidaricen y se generen tendencias. O se sienten atacados cuando se les crítica, interpela o cuestionan sus actuaciones. Es decir, la victimización política como estrategia resquebraja la democracia pues anula el disenso y la política es precisamente: desacuerdos, discusiones y debates. De esa manera, mientras el victimismo hace eco, las propuestas (sociales, polticas, económicas) y el acuerdo programático pasan a un segundo nivel.

El movimiento de Roy Barreras

Aún no se conocen todos los candidatos pero ya hay una primera lista polémica puesto que Roy barreras, como precandidato presidencial, lanza el grupo que lo representará en el congreso diciendo que son campesinos, mujeres, afrodescendientes, pero en realidad sus candidatos parecen representar la política tradicional o por lo menos las mismas prácticas. Deja la amarga impresión de ser candidatos escogidos por un bolígrafo que asigna nombre y región.

Clientelismo

La polemica y el descontento empiezan a empilarse. Por ejemplo, la polémica que generó Gloria Arizabaleta, esposa de Roy que sugiere nepotismo pero también clientelismo ya que la señora Arizabaleta varias veces ha estado en el ojo del huracán por sus nombramientos, como el de ser asesora del subdirector de la entidad Caprecom.

La polémica de la candidata
El clientelismo en la salud.

Amiguismo

El nombramiento de David Ballen, exconcejal de Bogotá por el partido de la U, investigado por el carrusel de la contratación cuando fue jefe de la oficina jurídica de la Contraloría, de quién dicen fue el reemplazo del concejal Juan Rodríguez vinculado judicialmente al carrusel de la contratación. Ballen es de la corriente peñalosista y el que votó sí a las estructuración de la empresa Metro pese a no tener estudios, además de apoyar el cobro de valorización para obras que hoy generan talas en la ciudad.

David Ballén y el escándalo de corrupción

Sin liderazgo

O la candidatura de Cielo Rusinque quien sin tener una trayectoria en la política llega a representar una región que no conoce como lo es Cundinamarca, imponiéndola por encima de procesos y bases populares que han trabajado en la región por años y más cuando está en discusión un tema tan importante como Región Metropolitana.

Ambigüedad y aceptación

La abogada Rusinque, es una figura que ha generado divisiones internas y diferentes discusiones por sus posiciones ambiguas apoyando a políticos tradicionales como De la Calle, Mockus, Fajardo. Y por sus incoherencias, pues mientras critica el clientelismo del Polo Mujeres y Ángela Robledo y el apoyo de ellas a Claudia López ( violencia, ecocidio), Cielo Rusinque, en su forma de hacer política no se diferencia de ellas al aceptar una candidatura de un polémico personaje como Roy, elogiando y defendiendo a la esposa de Roy o guardando silencio frente al conocido peñalosista Ballen que incluso fue un fuerte opositor de la Bogotá Humana.

Politaca tradicional

Reflexiones

  • El pacto histórico está lleno de incoherencias, sus promesas parecen más de la política tradicional llenas de demagogia para justificar la entrada de polémicos politicos, anula a los líderes sociales, a las regiones, a los jóvenes y las comunidades que históricamente han estado marginadas.
  • Sumar no es aceptar que se tracen alianzas con políticos cuestionados, renovar el congreso no es reencauchar figuras que difícilmente pueden arrastrar votos solos.
  • Al pacto le falta lo más importante, recoger las demandas sociales que históricamente se han acumulado entre la represión y la violencia.
  • La representación no se puede hacer desde Bogotá ni con un bolígrafo, el pacto se está quedando corto en la representación que debería tener en la gente del común, en el pueblo.
  • Las listas como las de Fuerza de la Paz, se compone de candidatos desconocidos a las vista de todos, por eso es importante revisar la trayectoria y relaciones con otros partidos políticos en sus regiones.
  • Preocupa la posición pasiva que asume la izquierda de participar en el pacto sin hacer críticas, dando la impresión que quisiera ser absorbida por el progresismo liberal por votos.
  • El miedo a Uribe y sus aliados no puede llevar a aceptar alianzas «pragmáticas» que llevan a repetir la historia del Fondo Nacional, un cambio sin cambio y sin una verdadera participación ciudadana.

Citas

[1] Las aporias del progresismo. Miguel Mazzeo. Ediciones Herramienta y El colectivo. 2011

[2]Informe de violences en el marco del paro nacional, 2021. Indepaz. 2021

[3] Los bloqueos no son una violación a los derechos humanos: Presidenta de la CIDH. Laregional.net. Mayo, 2021

[4] Vulnerability, Risk Reduction,and Adaptation to Climate Change. GFDRR. Abril, 2011