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Por una EDUCACIÓN popular en POLÍTICA

Religión: alienar para dominar

«Para provocar una tempestad en las masas alimentadas exclusivamente de religión, hubo que presentar sus propios intereses con un ropaje religioso. Y así como la burguesía crea, desde el principio en las ciudades, una muchedumbre de desposeídos sin ningún estado reconocido -plebeyos, jornaleros y domésticos de todas clases, precursores del proletariado-, así la herejía, desde muy temprano, se divide también en una herejía burguesa y moderada, y en otra plebeya y revolucionaria, aborrecida por los heréticos burgueses». F. Engels [1].

A filo de espada

¿Es el Dios Judeo-cristiano, Yahveh-Jehová, o como se le quiera llamar, el ser poderoso determinador de todos los fenómenos sociales, naturales y de las voluntades de los humanos considerados individualmente o colectivamente, como predica el judaísmo o el catolicismo-protestantismo desde hace más de 2.000 años?

Realidades sociales en Colombia

Comencemos por un breve recorrido de la triste realidad que se vive en Colombia, en donde muchos oran pero pocos actúan para acabar con las injusticias sociales.

1. Violencia contra la mujer

Hoy 10 de junio de 2019, antes de escribir estas líneas, leíamos en El diario El Heraldo de Barranquilla, al norte de Colombia: un individuo de 49 años, asesinó a su tía de 70 años. La descuartizó y embaló las distintas partes de su cuerpo en bolsas plásticas, arrojándolas en distintas partes de la ciudad. Según los medios de información, el motivo de tal acto de horror y crueldad fue meramente económico, es decir, por deudas que tenía con su tía. Este acto espantoso, que parece inaudito, en Colombia es lo más normal que suceda. Según Medicina Legal, casi a diario, una mujer es violada e, incluso, asesinada. Algunas veces la mujer es desaparecida y pocas veces se encuentra su cadáver, otras veces no queda registro de su cuerpo y casi a diario una mujer es violada e, incluso, asesinada.

2. Niñez sin protección

  • Desaparición infantil

Con los niños(as) sucede igual, en vez de ser un hecho inusitado, que un niño sea violado y asesinado, en Colombia es lo permanente. Entre enero y septiembre de 2018, el Instituto de Medicina Legal reportó 1.831 niños y niñas desaparecidas. En el día desaparecen entre 6 y 7 niños, o sea cada 4 horas desaparecen un niño. El mismo Instituto de Medicina Legal reportó que entre enero y abril de 2019 fueron asesinados 213 niños.

La desaparición infantil
  • Vulnerabilidad infantil

También, la vida cruel que viven miles de niños en Colombia es de tal magnitud que los medios registran la muerte de un niño por hambre, cada 36 horas. En 2017 más de 2.400.000 niños, entre 0 y 5 años vivían en situación de vulnerabilidad y 870.000 niños y niñas trabajaban y lo hacían en condiciones degradantes.

El peligro de ser niño en Colombia
El riesgo de la niñez

Lo anterior solo en Colombia, pero en el resto del planeta sucede algo parecido. Desafortunadamente, en cuanto al abuso, violación y asesinatos de niños, Colombia tiene un lamentable cuarto puesto. Pero la pregunta es ¿dónde ha estado el Dios “todopoderoso” para evitar tanta crueldad y horror a los niños?

3. Pobreza

En el terreno económico, la mano divina poderosa tampoco aparece. Entre 2018 y 2019, 662.000 personas entraron a la pobreza monetaria (…). En 2019, el 35,7 % de los colombianos se encontraba en condición de pobreza monetaria, lo cual representa un aumento de 1,0 punto porcentual frente a 2018, cuando fue 34,7 %, detallo el DANE en un comunicado [2].

El flagelo del hambre en Colombia
El rebusque, la informalidad del trabajo

El 47% de la población, económicamente activa, trabaja en la informalidad laboral. Y el salario mínimo de 2019 es de aproximadamente 270 dólares al mes, cifra insuficiente para vivir decentemente un hogar con dos hijos.

4. Conflicto armado

La crisis en Colombia  no es solo económica, también está relacionada con la existencia de conflicto armado y la presencia de diferentes grupos armados al margen de la ley. Según Acnur, en 2019, Colombia es el primer país de desplazados internos a nivel mundial (7.7 millones).

Desplazamiento interno. Fuente: Acnur
Indígenas colombianos desplazados

 En 2014, Centro Nacional de Memoria Histórica y Verdad Abierta y Rutas del Conflicto documentaron 730 masacres cometidas en medio del el conflicto armado colombiano, desde 1982 hasta 2012. 

Los grupos paramilitares realizan el 58.8%, las guerrillas el 17,3%,la fuerza pública el 8%, grupos armados no identificados el 14%, y un 1% por unión de militares y paramilitares [3]. Pero, la pregunta obligada es: ¿En dónde está el Dios “poderoso-bondadoso”, determinante del bienestar de los colombianos ¿Dónde está?

Religión como herramienta política

La religión como respuesta a los problemas sociales

A nivel internacional se conocen los millones de muertos durante la primera y segunda guerra mundial, las hambrunas y pestes que asolaron a Europa. Recientemente los millones de muertos ocasionados por Estados Unidos por controlar los recursos petroleros en Irak. Libia, Afganistán, al igual que el despojo palestino por parte del sionismo israelí.

Así, entre horrores, genocidios y guerras no se observa la acción “potente” de ese Dios “poderoso” para evitar tanta calamidad humana. El ser humano creyente no encuentra una explicación racional a todos estos fenómenos, porque generalmente acude a la religión. Y a la “mano divina” que en un discurso fatalista es quien determina, supuestamente, todos estos fenómenos, tanto de la naturaleza, como de la sociedad.

¿Pero, puede un ser humano sometido desde niño a los efectos perniciosos de la religión, reflexionar racionalmente sobre las causas de los fenómenos naturales, económicos, sociales y espirituales?

Orando al todopoderoso

La experiencia diaria muestra que no. Al niño – en las sociedades de Occidente o que la concepción burguesa llama “mundo libre”- casi en forma absoluta se les enseñan los conceptos religiosos o la idea fija de un “Dios todopoderoso” que determina las causas y consecuencias de todos los fenómenos de la existencia.

Es un proceso de conocimiento totalmente distorsionado de la realidad; su procesamiento en el cerebro y de ahí su práctica social, o sea, su comportamiento está determinado por la “mano divina” de un “ser poderoso”, Dios. El dios o dioses surgidos en el cerebro de los humanos, no han sido más que reflejos fantásticos de la realidad.

Y la causa de ello, la limitación del conocimiento como consecuencia del bajo nivel de progreso de los medios de producción, de la técnica y por supuesto de la ciencia, inexistente en los albores de la humanidad.

Religión y política

Por otro lado, después de la Conquista y la Colonia hasta las gestas de Independencia y avanzada ya la naciente República, en Colombia su población quedó bajo el influjo religioso de la religión Católica, Apostólica, Romana.

Es más, incluso en la Constitución vigente, la de 1991, se enarboló la idea del dios. Esto significó la influencia poderosa de sectores conservadores en la redacción del articulado de dicha constitución. La Ley 133 de 1994 ratificó esa influencia, garantizando la libertad de creencias y cultos.

En los años 2000, con la llegada a la presidencia del converso liberal y luego ultra-conservador Álvaro Uribe Vélez (2.002-2.010) se refrendó la ideología religiosa. Ante todo, al considerar este, Álvaro Uribe, que la religión Católica debe ser la religión de los colombianos, como lo expresó públicamente en varias oportunidades. Bajo esa convicción religiosa y conocedor del poder de la religión para manipular conciencias y preservar el statu quo, lo llevó a expedir el Decreto 4500 del 19 de diciembre de 2006. Decreto mediante el cual se impone obligatoria la educación religiosa, con énfasis en la Católica, en establecimientos escolares.

Es decir, un niño (a) que apenas alcanza a decir papá y mamá, se le inculca irreflexivamente la idea de un dios determinador del orden de la naturaleza y de los fenómenos sociales.

Sin servicio de salud, pero orando por la salud

Religión para alienar

También es indudable el propósito de las élites de Colombia de utilizar la religión para alejar a los ciudadanos – desde temprana edad- de la explicación racional de los fenómenos naturales y sociales.

Fenómenos que tienen una explicación económica con un ropaje político. Dicho decreto es conveniente para las élites, porque a pesar de que en su artículo quinto establece:

  • Se permite libertad religiosa, al optar o no optar por no tomar la educación religiosa que se ofrece en el establecimiento educativo, aunque no corresponda a su culto.
  • Los que no profesen ningún credo religioso, ni practiquen culto alguno, el ejercicio de la opción de abstenerse de practicar en tal tipo de actos.

Su aplicación es difícil, puesto que un niño sin religión, impregnado desde su hogar, es imposible que el personal docente, mayoritariamente creyente, acepte a un niño(a) en tal condición.

Violar la libertad a través de la religión

Así, bien que este decreto sea constitucional, para muchos, este viola la Constitución Nacional en los artículos:

  • 18 Libertad de conciencia
  • 19 Libertad de cultos.
  • 13 Garantía o protección del Estado sin discriminación.
  • 16 Protección del libre desarrollo de la personalidad.
  • 68 Garantía de libertad de enseñanza.

También viola la Ley 133 de 1.994, cuyo Artículo Primero dice que “el Estado garantiza la libertad religiosa y de cultos”. Así como el Artículo Segundo “ninguna confesión religiosa o iglesia, es, ni será oficial o estatal”.

En resumen, el Decreto 4500 se expidió para adoctrinar a los colombianos desde niños. Y de esta manera, siendo adultos continúan creyendo que los fenómenos naturales y el orden económico-social está determinado por un ser “superior”. Este ser todopoderoso define quién es rico y quien es pobre, en contra de lo cual no se debe luchar. Un decreto que favorece el statu quo, es decir, el dominio de unas élites sobre la mayoría de la población ya convertidas en creyentes.

La religión con fines políticos
Religión y política

Medios y religión

Creando al «mesías salvador»

Este poder o dominio de las élites mediante la religión es reforzado por los medios masivos de comunicación, fundamentalmente los televisivos. En su contenido noticioso presentan un sesgo, algunas veces sutil, otras veces sin recato alguno a favor de las élites.

Así, durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez (2002-2010), se observó una información fantasiosa, sin ningún contenido científico. Información creíble en la medida que la mayoría de los receptores televidentes han sido personas crédulas y hasta fanáticas. El fin de esta «desinformación», generar miedos y crear un mesías salvador que en este caso – el pueblo creyente- identificaba a Álvaro Uribe. Un «salvador» con una responsabilidad política de cientos de masacres, dejando millones de desplazados y millones de hectáreas robadas al campesinado colombiano.

Los medios venden un salvador

Entre duendes…

La aparición de un duende en un barrio popular de Cali […]. De un lado, porque llama la atención la mezcla de esta noticia junto a las que acabamos de analizar y de nombrar, hecho que las coloca a todas en un dudoso y discutible plano de igualdad en la jerarquía noticiosa. De otro lado, y volviendo a la articulación en el género de los noticieros de narrativas de la realidad a menudo marcadas por la presencia en ellas de muchos elementos ficcionales, en el caso de la historia del duende se nos presenta una historia elaborada desde una narrativa de lo misterioso y lo sobrenatural adobada con elementos narrativos propios de la figuración realista.

El caso deja mucho que pensar también sobre la incorporación y difusión al interior de nuestra sociedad de una moderna conciencia científica y laica, y sobre el peso que sigue conservando en Colombia la iglesia católica como autoridad cultural y en este caso “científica”, puesto que el noticiero consulta a un sacerdote como fuente dotada de autoridad cognitiva o interpretativa para dilucidar el hecho sobrenatural reportado. [4]

Fabio López de la Roche, 2009

…fantasías e irrealidades

Caracol TV, en plena «Seguridad Democrática», en el 2008, difundió noticias con la aparición de duendes y espíritus malignos realizando toda suerte de jugarretas. Además de vírgenes que aparecían en cualquier utensilio de cocina y cuya virtud, según la información era la realización de milagros como curas de aneurismas.

Así crean la información del absurdo, como en un pueblo del Dpto. del Chocó, Sierra Bagadó, uno de los Dptos más pobres de Colombia en agosto 2008. «Llovió sangre», presentando al párroco del pueblo diciendo que “es un llamado de Dios” y a la bacterióloga del pueblo “certificando que efectivamente era sangre”. Por su parte, los lugareños dijeron que “es una advertencia divina”, otros que «es un castigo divino por el cual deben arrepentirse» [5], aunque la información de Caracol TV, no dijo de qué debían arrepentirse.

Los medios distraen para manipular
Las iglesias aprovechan las mentiras

La oración como salvación

Pero RCN TV no se queda atrás, difundiendo la noticia de una docente que contaba que en los años noventa los algodoneros del departamento del César, nororiente de Colombia, padecieron una terrible sequía y por ello hubo necesidad de organizar una “cadena de oración”. Y así, gracias a la oración se desató un descomunal aguacero que resolvió el problema de sequía de los algodoneros de la región. La explicación de los fenómenos de la naturaleza y la incompetencia del Estado, son resueltos a través de la oración.

Las famosas “cadenas de oración” son muy comunes en Colombia y se difunden por TV y radio, especialmente cuando hay personas desaparecidas, fundamentalmente niños. Sin embargo, la realidad nos muestra que esas “cadenas de oración” no sirven para nada porque generalmente el niño desaparecido, cuando lo encuentran, está muerto. O la oración a la virgen difundida por un presidente, el mismo que permite el asesinato de niños en mano de la fuerza pública.

Orando y asesinando
El Estado asesina niños

Sosteniendo al todopoderoso

Por esto es que no es casual que en Colombia se escuche insistentemente en los medios masivos de comunicación la expresión “gracias a Dios” o “si Dios lo permite”, etc. Detrás de esto se esconde un objetivo sutil o ex profeso para difundir la ideología religiosa que evidentemente favorece a las élites. De esta manera se le inculca al creyente en el subconsciente que es “la mano divina” de un “ser poderoso” quien resuelve sus problemas y no el conocimiento de las leyes de los fenómenos que rigen en la naturaleza y de la sociedad, leyes en este último caso, económicas.

Así, entre más se aleje al ser humano de la comprensión de las leyes que rigen la economía y la sociedad, mayor es la posibilidad de que las élites continúen su dominación económica-política. La religión cumple a cabalidad ese propósito y los medios de comunicación, en manos de las élites, realizan eficientemente ese objetivo.

Citas

[1] C. Marx, F. Engels & JB, Justo. Religión (ideario). Ed. Elaleph, 2000.

[2] Aumenta la pobreza monetaria en Colombia, según datos oficiales. Web El periódico, octubre, 2020.

[3]Mapas de Masacre. Web rutasdelconflicto.com

[4]F. López de la Roche. Conflicto, hegemonía y nacionalismo titulado en Colombia 2002‐2008: Entre la comunicación gubernamental y la ficción noticiosa de televisión. Univ. de Pittsburgh, 2009.

[5] Habitantes de Bagadó aseguran que llovió sangre. Web Caracol, agosto 2008.