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Por una EDUCACIÓN popular en POLÍTICA

Mujeres construyendo a través del diálogo

Un grupo de mujeres del movimiento político Colombia Humana organizó el 14 de noviembre 2020 un primer encuentro para compartir sus experiencias desde el territorio. Iniciando de esta manera una serie de diálogos para -en un primer tiempo- construir un protocolo contra la violencia de genero. Pero también para trabajar, como diría Angela Davis, por un feminismo interseccional e inclusivo (hombres, trans,..). Un feminimso que luche por erradicar la violencia que genera la estructura social y política del poder hegemónico: explotación, marginación, exclusión, miseria…

Introducimos estos diálogos con la reflexión de la filósofa feminista y activista estadounidense Angela Davis, sobre el feminismo interseccional y el techo de cristal.

Feminismo interseccional

El feminismo interseccional representa la lucha contra el feminismo hegemónico. Es un feminismo que rompe con el statu quo, es un feminismo revolucionario que busca transformar las estructuras sociales y políticas que engendran la violencia.

Y aquellos/as que creen que la solución a la violencia de genero es enviar a la cárcel a delincuentes, no tienen en cuenta el hecho que la violencia no cura la violencia y que lleva más bien a reproducir la proliferación de más violencia.

Por ello, hablar de la violencia de genero y otro tipo de violencias sin cambiar esas estructuras que fomentan: el racismo, sexismo, misoginia, la pobreza, las desigualdades sociales y si las mujeres solo aspiran a ocupar el lugar de los hombres sin enfrentarse a estas estructuras, ni cuestionar el significado de las jerarquías de poder, se podría decir que las mujeres simplemente luchan por el derecho a ser tan violentas como los hombres y buscan solo el techo de cristal que es lo que representa, por ejemplo, Hillary Clinton .

Techo de cristal

El feminismo del techo de cristal se basa en el principio de las jerarquías, mujeres que están suficientemente altas para estar en la cima. Ellas son probablemente blancas y si no lo son, ya son ricas porque están en lo más alto y todo lo que tienen que hacer es empujar para abrir el techo.

Cualquier feminismo que privilegia a aquellas que ya tienen privilegios está destinado a ser irrelevante. Irrelevante para las mujeres pobres, las de la clase trabajadora, las de color, las trans, las indígenas, etc.

Así mismo, si los estándares del feminismo son creados por aquellas que ya han ascendido en las jerarquías económicas y están tratando de hacer el último ascenso a la cima ¿cómo puede ser eso relevante para las mujeres que están en la parte más inferior?.

Es por esto que la esperanza revolucionaria reside entre las mujeres que han sido abandonadas por la historia. Por aquellas que ahora se ponen de pie para que se escuchen sus reivindicaciones. Mujeres que no solo tienen que romper el techo de cristal para llegar a donde quieren. Son todas aquellas mujeres, indígenas, negras, trans, etc que luchan por los derechos.

Diálogos de mujeres, de saberes y experiencias desde los territorios

La presentación de los integrantes del panel construyendo a través del diálogo, y un breve resumen de su intervención. Clic aquí para ver y escuchar los diálogos completos.

Tener en cuenta la diversidad étnica, de orientación sexual, la económica, escuchar las voces y conocer las realidades de las personas que habitan en los territorios.

Feminismo comunitario y activismo marginal es la voz de la comunidad, de las mujeres sobrevivientes, de las victimas de explotación, un enfoque de derechos humanos no desde las ciudades. La prostitución es capitalismo, es la explotación humana, es la feminización de la pobreza.

La voz de la mujer se ha ido transformando, hemos ganado poco a poco un espacio dentro de los movimientos que tienen una estructural patriarcal, pero también en los espacio de poder institucional en los cuales la voz de la mujer campesina, barequera es anulada. Por eso debemos adiestrar el oído, ser nosotras mismas, superar el mundo de las apariencias.

Admitir que la violencia se genera igualmente desde el Estado, él normaliza la violencia estructural que atraviesan las mujeres así como las mujeres transgénero, màs allá de la construcción de genero. Hay que tener un marco regional. Así mismo es necesario hacer una reflexión desde la clase, la raza, porque la violencia ataca más a las mujeres que viven en la pobreza, las victimas del racismo y el desplazamiento forzado.

La violencia de genero, como ya se ha dicho, es un asunto estructural, nace de las relaciones de poder desiguales entre hombres y mujeres, pero tiene un origen en la discriminación de género y de clase. La violencia de clase es una dimensión a tener en cuenta porque golpea con más fuerza a las mujeres campesinas, indígenas, a las de las clases populares. La violencia social y del Estado es la crisis del sistema neo-liberalismo, el capitalismo que van de la mano con el patriarcado.

La violencia estructural no es solo de género, ella parte desde la matriz de la colonialidad a partir de las relaciones de poder. La violencia es cuando esa matriz colonial pretende substituir las categorías: hombre, blanco , católico, por las categorías: mujer, feminista e intelectual, repitiendo esa matriz colonial de exclusión de las mayorías. No se puede hacer un protocolo de violencia de genero ignorando los relatos masculinos o excluyendo la otra parte que es el masculino, partiendo de la premisa que las mujeres somos perfectas y que no somos sujetos que ejercemos violencia. Sororiedad es un termino excluyente del masculino pero también el de la otra mujer que no piensa como «yo».

Mujeres que hemos logrado en medio de la guerra, del dolor y la incertidumbre, denunciar, buscar, hablar, organizarnos como movimiento. Mujeres que no se les reconoce, se les atropella por ser pobres, creen que no sabemos nada por no haber estudiado. También existe una violencia de salud hacia las mujeres como cuando se va a tener un hijo, la violencia de la palabra. La violencia de las clínicas y hospitales, de médicos y medicas, de enfermeras cuando se hace un tacto, una citología. Pero a pesar de tanta violencia hemos salido adelante y aprendido a escuchar al otro/otra, a respetar y valorar la palabra. Capaces de construir después de una violencia, defendiendo los territorios, el agua, los ríos. Conversar entre hombre y mujeres para transformar el país.

La voz de la mujer indígenas, pero también de los derechos sociales, políticos, educativos de los pueblos indígenas que han sido atropellados . La violencia de los territorios, la desaparición forzada, los asesinatos de niños, hombres y mujeres por parte del Estado y las fuerzas que no quieren que existamos. No hay acuerdo, ni conciliación, nos sacan de nuestros territorios y explotan los recursos sin consultarnos, desarticulando a nuestros pueblos. El aprendizaje cultural que tenemos desde nuestro propio territorio nos sirve como blindaje que favorece la defensa de nuestros derechos como mujer, familia y comunidad, porque somos colectivos , participativos. Hemos propuesto al gobierno nacional nuestro sistema educativo propio, lo que debemos aprender y transmitir a las futuras generaciones así como las generaciones anteriores nos transmitieron a nosotros la defensa cultural del territorio, de nuestra propia cosmovisión, espiritualidad , de los sitios sagrados.

La lucha por eliminar las practicas misoginas, machista que van amedrentando atropellando y violentando debe ser desde lo particular hasta lo plural, desde un ámbito privado hasta lo publico. Es terminar con las relaciones jerárquicas en todos los entornos. Identificar las violencias para poder acabarlas: psicológica, sexual, física. El feminismo no debe ser de escritorio, es de acción. .

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